Lamar Odom vivió la fama, dinero y gloria deportiva en su paso por la NBA con Los Angeles Lakers, pero también estuvo en una situación en la que después de una fiesta de dos días en un table dance en Las Vegas, Nevada, su corazón dejó de latir en más de una ocasión y estuvo cerca de perder la vida.
El exjugador profesional vivió una infancia dura: su padre fue adicto a la heroína, mientras que su madre falleció por cáncer de colon cuando él tenía 12 años, por lo que su abuela fue la que se hizo cargo del basquetbolista.
Sin embargo, su talento por el baloncesto le abrió las puertas para continuar su educación y le ofrecieron una beca en la Universidad de Las Vegas, donde después de que se publicó un artículo de Sports Illustrated le quitaron el apoyo por sus calificaciones y por acusarlo de que estuvo en compañía de prostitutas.
Se cambió de universidad a Rhode Island, en Florida, y ahí logró establecerse como un prospecto colegial para entrar a la NBA. Aunque en 1999 fue seleccionado por los LA Clippers, la disciplina fue un tema.

Empezó a tener problemas con la que en ese entonces era su esposa, también perdió a una de sus hijas de seis meses de nacida por síndrome de muerte súbita del lactante, probó la cocaína, mientras jugaba baloncesto en la mejor liga del mundo.
Después de jugar cuatro años con los Clippers y uno más con el Miami Heat, llegó a los Lakers, donde vivió sus mejores momentos como jugador. Encontró un rol muy importante en el equipo al lado de Kobe Bryant y logró convertirse en campeón en dos ocasiones, alcanzando la fama.
En una ciudad como Los Ángeles, donde hay tantas celebridades así como excesos, probó la cocaína. Y su relación con Khloe Kardashian lo puso en todos los reflectores, por lo que empezó a experimentar de la fama, luces y atención de la ciudad.
Su mala conducta y la adicción que desarrolló por la cocaína llevó a que su rendimiento en la cancha bajara, por lo que después de 14 años dentro de la NBA y de peleas con algunos equipos, se vio obligado a retirarse.


Fiesta en Las Vegas
Sin embargo, su situación fuera de la cancha comenzó a empeorar y en octubre del 2015 llegó una noticia que conmocionó al baloncesto: la salud de Lamar Odom corría peligro después de que se le parara el corazón dos veces y sufriera al menos seis derrames cerebrales.
Durante dos días, en un table dance en medio del desierto de Las Vegas, Nevada, gastó más de 25 mil dólares y estuvo consumiendo cocaína, por lo que sufrió de una sobredosis y fue trasladado a un hospital.
Después de algunos días en los que luchó por su vida, los doctores explicaron que vivió un “milagro médico” y logró recuperarse. Tuvo que ingresar a un centro de rehabilitación, pero después de algunas recaídas actualmente se encuentra saludable, planea realizar una pelea de boxeo de exhibición y también ha mostrado que todavía tiene mucho talento para el baloncesto participando en torneos 3X3.