La muerte de la ciclista olímpica neozelandesa Olivia Podmore ha conmocionado al mundo del deporte. Con 24 años de edad fue encontrada muerta en su casa en Waikato, en la Isla Norte de Nueva Zelanda después de pasar un fin de semana junto a su pareja y amigos.
Su fallecimiento ha puesto los focos en la salud mental, después de vivir momentos en los que deportistas que son figura mundial han expresado su preocupación por ello: Simone Biles, Naomi Osaka, Ryan García, entre otros más.
Desde el 2015, Podmore fue parte del equipo de ciclismo de Nueva Zelanda, con el que logró la medalla de plata en la prueba de sprint por equipos y bronce en contrarreloj en el Mundial Juvenil de Pista en Kazajistán. Un año más tarde participó en el Mundial sénior y también en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Sin embargo, una caída de la bicicleta le trajo múltiples lesiones que le impidieron alcanzar su máximo nivel como deportista y aunque cumplió con los tiempos para estar en los Olímpicos de Tokio 2020, su equipo decidió no seleccionarla.

Un mensaje días antes de su muerte dejó entrever el ánimo de Olivia, quien a pesar de que la gente cercana expresaron su sorpresa porque no transmitía tristeza, la realidad era otra.
“El deporte es una salida increíble para mucha gente. Una lucha muy gratificante. El sentimiento cuando ganas no se puede comparar a cualquier otro, pero las sensaciones cuando pierdes, cuando no eres elegido ni te has clasificado, cuando te lesionas, cuando no cumples con las expectativas de la sociedad, como tener una casa, casarte, tener hijos porque lo has intentado dar todo por tu deporte, esas sensaciones también son diferentes”, escribió.
“Cualquiera que la hubiera visto en las últimas 72 horas no podría pensar que pasara esto. Se está hablando mucho de la salud mental de los atletas. Simone Biles y Naomi Osaka la han puesto en el foco después de sus propias dificultades personales. La pelea de Olivia fue la misma y ahora tenemos un dato más en la estadística”, dijo Eddy Murray, pareja de Podmore y campeón olímpico en remo.
La policía de Nueva Zelanda continúa con las investigaciones sobre su muerte para dilucidar qué fue lo que pasó con la deportista de 24 años, pero todo apunta a que fue un suicidio.
Por eso es que la estructura deportiva en Nueva Zelanda revisará los procedimientos para que no vuelvan a fallar.
“Nuestra prioridad es asegurarnos de que entendemos lo que ha sucedido. La muerte de Olivia ha centrado nuestra atención una vez más en los complejos problemas que rodean el bienestar de los atletas”, comentó Raelene Castle, directora del High Performance Sport New Zealand.
