Robin Williams: La tristeza también se presenta con una sonrisa

Robin Williams

Robin Williams: La tristeza también se presenta con una sonrisa

julio 25, 2021 Blog

Una sonrisa no siempre significa que todo está bien. Los problemas internos no siempre se reflejan de manera externa lo que una persona puede sufrir con sus demonios, a pesar de que esa persona sea la responsable de millones y millones de risas alrededor del mundo.

Tal es el caso del fallecido actor y comediante Robin Williams. Amado por prácticamente todas las personas, pero en la intimidad era un hombre sensible, inseguro, frágil y adicto a la cocaína y al alcohol desde finales de los años 70. Ambas sustancias fueron determinantes para que su voluble estado anímico desencadenara lo que los especialistas denominan la depresión sonriente.

Se refugió en las drogas para lidiar con la fama y afrontar las diversas infidelidades en su primer matrimonio. En una de esas aventuras le contagió un herpes a una camarera que no dudó en demandarlo por 6.2 millones de dólares. Este hecho propició el divorció de su primera mujer, Valeri. Volvió a casarse con la niñera de su hijo, Marsha Garces, con quien tuvo otros dos hijos, pero volvió a fracasar en el amor. Su tercera y última esposa fue Susan Schneider.

A lo largo de su vida entró y salió de diferentes centros de desintoxicación porque anhelaba tener una vida normal. Pero la tentación era superior. Mientras los fans veían su faceta más divertida, Robin no superaba su tristeza interior.

Robin Williams

Había ganado un Oscar, atesoraba otros seis Globos de Oro y cinco Grammys, llegó a cobrar 15 millones de dólares por película e incluso estuvo 20 años sobrio hasta que volvió a recaer a principios del nuevo siglo.

Desgraciadamente, el deterioro físico del actor le comenzó a cobrar factura a finales de 2013 cuando empezó a tener problemas para orinar, padeció fuertes dolores estomacales, el insomnio era recurrente, su visión empezó a menguar y empezaron a aflorar la paranoia y el delirio.

Los doctores le diagnosticaron demencia por cuerpos de Lewy, una enfermedad neurodegenerativa que desencadenó en demencia, paranoias, alucinaciones y ansiedad. El 11 de agosto de 2014, Robin Williams se quitó la vida en su mansión de San Francisco dejando así un vacío en todo el mundo que no se ha podido llenar y un sinfín de preguntas de sus seguidores, familiares y amigos que se pueden resumir en un simple: «¿Por qué?».

Las pequeñas señales de alerta siempre son detectables al inicio de los problemas mentales a pesar de las duras máscaras que todos llegamos a usar frente a otros. Es importante romper la barrera de la desconfianza y darse un tiempo para afrontar los problemas propios y también para saber cuándo es momento de extender una mano para alguien que necesite nuestra ayuda.

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